Con los más chiquitos, vivimos dos jornadas de ¡festejos ambientales!

Anisacate tiene una larga historia de cuidados ambientales. Ha sido pionera de varias acciones y hay en proyecto otras más que tienen que ver con este tema. Es por eso, que en el marco del Día Mundial del Ambiente (5 de junio) decidimos reunirnos una vez más con los más chiquitos para hacer distintas actividades de concientización.

Entre el jueves y viernes llegaron a la Escuela Ambiental cuatro salitas de Jardín perteneciente a la escuela Vicente López y Planes y del colegio del CIC y comenzaron con reconocimiento y juegos, siempre, relacionados al ambiente.

Las niñas y los niños llegaron en el colectivo municipal al predio y allí hicieron un reconocimiento de la arbolado nativo que había en el lugar, luego conocieron la sede del vivero y también tuvieron actividades de sensibilización en cuanto a lo que es el arbolado nativo.

“Hablamos del trabajo que se viene realizando allí y también estuvieron en los espacios de huerta y conocieron todo lo que es la temporada otoño invierno. Cómo se trabaja, manipularon semillitas, hicieron juegos, sacaron rabanitos, hablamos de soberanía alimentaria…”, contó la responsable del Área de Ambiente, Paula Fontana.

Por otra parte explicó que luego sembraron acelga en un tarrito que habían traído ellos reciclado para luego pasar a la parte de residuos sólidos urbanos, de reciclado donde se habló de  separación de los residuos, sobre la manera de armar una ecobotella, la separación de cartón, como armar compost, etc.  

“Allí se hizo un desayuno y después también hubo una colación con fruta. Fue en ese momento, que cuando pelaban la cáscara, la ponían en el compost y hablamos de los residuos que se pueden aprovechar como recursos”, agregó Fontana.

Para finalizar, los más pequeños recorrieron también la otra sede del vivero que se ubica en Balcones de Paravachasca, en la Casa de la Cultura, y además de conocer el lugar, se hicieron juegos con  temáticas ambientales y de ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible). “Había un juego de la OCA en escala humana con varias preguntas que tenían que ver con las actividades que habíamos hecho antes y también había juegos de la memoria de aves, de insectos de la huerta, un bingo también con esa temática, rompecabezas de arbolado nativo y demás”, cerró la funcionaria